martes, 29 de junio de 2010

martes, 22 de junio de 2010

miércoles, 16 de junio de 2010

La verdad es que existo yo con mi mundo




La tragedia del idealismo radicaba en que habiendo trasmutado alquímicamente el mundo en 'sujeto', en contenido de un sujeto, encerraba a éste dentro de sí y luego no había manera de explicar claramente cómo si este teatro es sólo una imagen y trozo de mí, parece tan completamente distinto de mí. Pero ahora hemos conquistado una situación completamente diferente: hemos caído en la cuenta de que lo indubitable es una relación con dos términos inseparables: alguien que piensa, que se da cuenta y lo otro de que me doy cuenta. La conciencia sigue siendo intimidad, pero ahora resulta íntimo e inmediato no sólo con mi subjetividad sino con mi objetividad, con el mundo que me es patente. La concidencia no es reclusión, sino al contrario, es esa extrañísima realidad primaria, supuesto de toda otra, que consiste en que alguien, yo, soy yo precisamente cuando me doy cuenta de cosas, del mundo. Esta es la soberana peculiaridad de la mente que es preciso aceptar, reconocer y describir con pulcritud, tal y como es, en toda su maravilla y extrañeza. Lejos de ser el yo lo cerrado es el ser abierto por excelencia. Ver este teatro es justamente abrirme yo a lo que no soy yo.



[…] No es verdad que radicalmente exista sólo la conciencia, el pensar, el yo. La verdad es que existo yo con mi mundo, en verlo, imaginarlo, pensarlo, amarlo, odiarlo, estar triste o alegre en él y por él, moverme en él, transformarlo y sufrirlo. Nada de esto podría serlo yo si el mundo no coexistiese conmigo, ante mí, en mi derredor, apretándome, manifestándose, entusiasmándome, acongojándome.


Pero ¿qué es esto? ¿Con qué hemos topado indeliberadamente? Eso, ese hecho radical de alguien que ve y ama y odia y quiere un mundo y en él se mueve y por él sufre y en él se esfuerza -es lo que desde siempre se llama en el más humilde y universal vocabulario "mi vida". ¿Qué es esto? Es, sencillamente, que la realidad primordial, el hecho de todos los hechos, el dato para el Universo, lo que me es dado es... "mi vida" -no mi yo solo, no mi conciencia hermética, estas cosas son ya interpretaciones, la interpretación idealista. Me es dada "mi vida", y mi vida es ante todo un hallarme yo en el mundo; y no así vagamente, sino en este mundo, en el de ahora y no así vagamente en este teatro, sino en este instante, haciendo lo que estoy haciendo en él, en este pedazo teatral de mi mundo vital -estoy filosofando. […]


La filosofía, es, antes, filosofar, y filosofar es, indiscutiblemente, vivir - como lo es correr, enamorarse, jugar al golf, indignarse en política y ser dama de sociedad. Son modos y formas de vivir.


Por tanto, el problema radical de la filosofía es definir ese modo de ser, esa realidad primaria que llamamos "nuestra vida". Ahora bien, vivir es lo que nadie puede hacer por mí -la vida es intransferible-, no es un concepto abstracto, es mi ser individualísimo. Por vez primera, la filosofía parte de algo que no es una abstracción.




¿Qué es filosofía? Lección IX, José Ortega y Gasset (fuente: www.webdianoia.com/)

lunes, 14 de junio de 2010

En defensa de la filosofía

viernes, 11 de junio de 2010

Goodbye Lost!


Goodbye Lost! El círculo se ha cerrado. Después de tantos días perdidos en Perdidos, llegó la despedida. Una gran serie que nos movió a especular, debatir y filosofar... Goodbye Lost!

jueves, 10 de junio de 2010

miércoles, 28 de abril de 2010

Érase una vez...


Después de un gran día de Sant Jordi y seguido de un estupendo fin de semana, para acabar de coronarlo todo, recibo el lunes 3 libros de regalo, dos de los cuales son un pack donde encuentro relatos e historias curiosas y denominadas por el autor cuentos filosóficos. La primera de las obras se llama "El círculo de los mentirosos, Jean-Claude Carrière"

De tanto en tanto y conforme vaya leyendo estos libros me apetece ir publicando cuentos que crea curiosos o interesantes. Según el propio autor: “las historias y cuentos nos hacen trascender el mundo y se introduce ya en la infancia de cada individuo, y acaso también en la de los pueblos, hasta el punto de hundir una raíz tan profunda que mantenemos nuestras invenciones humanas a lo largo de toda nuestra vida como una realidad incuestionable”.

Aquí va una de las historias que he encontrado en las primeras páginas que he empezado a leer:

La alegría de los peces

A propósito de la evidencia del mundo, un célebre diálogo, que ya encontramos en Chuang-tzu, ha recorrido todas las tradiciones orientales. En Corea, donde es muy popular, enfrenta a dos sabios, Zhuangzi y Huizi. Viajaban juntos y tuvieron que cruzar una pasarela situada sobre un riachuelo. Allí vieron unos peces que saltaban fuera del agua.

Zhuangzi se detuvo un instante para decirle a su compañero:

- ¡Mira como saltan los peces de alegría!

- Tú no eres un pez, ¿cómo puedes saber lo que da alegría a los peces?

- Tú no eres yo - dijo Zhuangzi- ¿Cómo puedes saber que ignoro lo que da alegría a los peces?

- Es cierto que yo no soy tú –dijo Huizi- y que no sé lo que sabes y lo que ignoras. Pero sí sé una cosa y es que tú no eres un pez. Y que, por consiguiente no sabes lo que da alegría a los peces.

- Vuelvo a tu primera pregunta –dijo Zhuangzi-. Tú no me has preguntado: “¿cómo puedes saber lo que da alegría a los peces?”. Al plantearme esa pregunta has admitido que yo conocía la respuesta. Si no, no me lo habrías preguntado.

- Y bien, ¿cómo la has sabido? – le preguntó Huizi.

- Pues muy sencillo. ¡Cruzando la pasarela!

viernes, 26 de marzo de 2010

¿Por qué hay algo y no más bien nada? Filosofía aquí y ahora.




“Una pregunta que se formula un filósofo alemán llamado Martin Heidegger y que le podría quitar el sueño a cualquiera… espero que no se los quite a ustedes, pero si se los quita, mejor, porque van a sentir en carne viva que es la filosofía. La filosofía es una disciplina que incomoda, que acorrala, que sofoca… que da enormes satisfacciones, pero requiere también un trabajo intenso. La pregunta que hace Heidegger es ¿por qué hay algo y no más bien nada? […] Pregunta que llena al hombre de angustia […] Toda partitura termina y cuando termina sentimos la angustia de aquello que termina […]”

José Pablo Feinmann

Recomiendo ver estos pocos minutos de vídeo ;)
Por cierto, ¡me parece genial un programa de filosofía!
http://www.encuentro.gov.ar/MiniSite.aspx?id=100

domingo, 21 de marzo de 2010

Dosis de positividad

miércoles, 17 de marzo de 2010

Lo contingente desde Tomas Hobbes


La estructura del mundo para Tomas Hobbes (1588-1679) es sencilla y tiene sus raíces en la filosofía de los materialistas antiguos: Demócrito, Epicuro y Lucrecio. En el mundo no hay más que átomos y la materia ocupa el universo. La materia es eterna y ha existido desde siempre, es imposible crearla a partir de la nada ni aniquilarla. Los mundos que existen en el universo nacen y mueren, pero la materia de la que están hechos es perenne.

El movimiento de los átomos obedece las leyes de la mecánica descritas por Galileo, pero a pesar de regirse por ellas, el mundo es un caos que no persigue ningún objetivo. Lo único que sucede en el mundo está determinado por las leyes de la mecánica. En este sentido, Hobbes apostó por lo que se llama causalidad universal (=Demócrito) y negó, por tanto, el libre albedrío (diferenciándose de este modo de Epicuro).

Hobbes fue el primero en divulgar en los tiempos modernos una filosofía que suele denominarse materialismo mecanicista, es decir, la fe en que no hay más que cuerpos que se mueven según las leyes de la mecánica. La omnipresencia de las leyes de la mecánica que lo explican todo, abarcan no solamente el mundo físico (el movimiento de los cuerpos animados e inanimados) sino también el mundo psíquico o espiritual de las personas (percepciones, sueños, pensamientos, sentimientos, deseos… Todo esto no son más que movimientos de los átomos en nuestro cuerpo, en los nervios o en el corazón).

Desmarcándome de las teorías atomistas e intentando ahondar más en aspectos de percepción del mundo, me planteo las siguientes cuestiones: ¿Quién no goza de tener las cosas bajo control, hacerlas explicables y, en definitiva, que respondan a un sistema creado por nosotros mismos donde quede fuera lo contingente, lo azaroso...? ¿No es una forma de imponer un control a lo que nos rodea para hacernos sentir que no estamos perdidos en el mundo? ¿No tiende la ciencia y la cultura en general a ello? Inmersos en una sociedad en la que todo es explicable o mesurable, en donde no dejamos margen a la contingencia ¿No sería ésta una posible causa del tal “malestar del individuo” que se hace presente en sociedades contemporáneas? ¿Es posible que no estemos preparados para asumir, aceptar, conciliarnos con lo inexplicable, azaroso, contingente, vacío o como se le quiera llamar? ¿Los parámetros adquiridos para movernos en el mundo de la vida son los más adecuados? Y, en definitiva, ¿no es el intento simbólico o no tan simbólico de construir un puente del Estado de Naturaleza al Estado Social como hace Hobbes?

martes, 9 de marzo de 2010

UN CAJON 2 PUERTAS Y UNA SOLA LLAVE, de Jesús Montes Sánchez


Llega ese momento
donde te desprendes
de lo que siempre
te acompañó.

Llega ese momento
que substituyes
a eso que siempre
te acompañó.

Llega ese momento
en el que guardas
en el fondo de un cajón
aquello que siempre
te acompañó.

Nadie te enseñó
como vivir
sin eso que
siempre te acompañó.

Y que ahora forma
parte del interior
de un cajón.

Preguntas que hacer
con la llave que
abre ese cajón.

Tenerla es una puerta
al pasado,
No tenerla es una
puerta hacia el futuro..

Dos puertas y una
sola llave.

Si te desprendes
de lo que siempre
te acompañó

La llave préstala
a alguien donde
su pasado
signifique algo
más que un
viejo cajón.



Las dos caras de la nevada en Catalunya

Qué divertido es tirarse bolas de nieve, hacer muñequitos y ver como el paisaje se viste de blanco, pero en un día tan espectacular como el de ayer no sólo hubo momentos lúdicos.

El día después de la gran nevada en Barcelona (y en toda Catalunya), todo el mundo habla del caos vivido por millares de personas atrapadas en trenes, autocares, coches, etc. durante larguísimas horas o, directamente, improvisando un lugar donde dormir. A pesar de existir una previsión meteorológica, queda en evidencia nuestros mecanismos y protocolos de actuación ante temporales adversos de estas características. Mi conclusión y la de cualquiera es que son muy insuficientes.

Personalmente lo pasé genial con la nieve, pero seguro que no pensaría igual si hubiera sido uno de los perjudicados por el temporal...

¿Se puede volver a repetir? ¿Es el "factor sorpresa" argumento suficiente para explicar tal caos? ¿Tiene algo que ver el cambio climático en todo esto? ¿Hay relación con otros temporales en otras regiones del planeta?

Me gusta pensar que a quienes toca tales responsabilidades de actuación se están poniendo las pilas en mejorar…

Saludos¡¡¡ ;)

lunes, 1 de marzo de 2010

martes, 16 de febrero de 2010

Wittgenstein



Derek Jarman (1942- 1994), el singular realizador cinematográfico, realizó en 1993, un personal retrato sobre Wittgenstein. De este film se han extraído las secuencias en las que se explica la idea del lenguaje que se puede obtener a partir de la lectura de las Investigaciones Filosóficas.

Wittgenstein
Dirección: Derek Jarman
Guión: Derek Jarman, Ken Butler,Terry Eagleton.
Ficha artística: Clancy Chassay, Jill Balcon, Sally Dexter.
Producción: British Film Institute (1993)

domingo, 31 de enero de 2010

SECCIÓN DEL LIBRO 5: Caín, J. Saramago



"Nadie ha vuelto de la muerte para decirme si hay una vida futura. Yo no acepto que la Iglesia me diga que si cometo pecados voy al infierno. Fuimos nosotros quienes inventamos a Dios a nuestra imagen y semejanza, y por eso Dios es tan cruel". J. Saramago

SECCIÓN DEL LIBRO 4: 1984 George Orwell


Volvió a preguntarse para quién escribía el diario. ¿Para el pasado, para el futuro, para una época imaginaria? Frente a él no veía la muerte, sino algo peor: el aniquilamiento absoluto. El Diario quedaría reducido a cenizas y a él lo vaporizarían. Sólo la Policía del Pensamiento leería lo que él hubiera escrito antes de hacer que esas líneas desaparecieran incluso de la memoria. ¿Cómo iba usted a apelar a la posteridad cuando ni una sola huella suya, ni siquiera una palabra garrapateada en un papel iba a sobrevivir físicamente?

[…] Era como un fantasma solitario diciendo una verdad que nadie oiría nunca. De todos modos, mientras Winston pronunciara esa verdad, la continuidad no se rompía. La herencia humana no se continuaba porque uno se hiciera oír sino por el hecho de permanecer cuerdo. Volvió a la mesa, mojó en tinta su pluma y escribió:

Para el futuro o para el pasado, para la época en que se pueda pensar libremente, en que los hombres sean distintos unos de otros y no vivan solitarios… para cuando la verdad exista y lo que se haya hecho no pueda ser deshecho:
Desde esta época de uniformidad, de este tiempo de soledad, la Edad del Gran Hermano, la época del doblepensar…¡Muchas felicidades!

Winston comprendía que ya estaba muerto. […]

El crimental (el crimen de la mente) no implica la muerte. El crimental es la muerte misma. Al reconocerse ya a sí mismo muerto, se le hizo imprescindible vivir lo más posible. […]

jueves, 28 de enero de 2010

Me ha llgaedo un eiaml cruoiso (sgureido por mi cñauda Mstone) :-)

Sgeun etsduios raleziaods por una Uivenrsdiad Ignlsea,no ipmotra el odren en el que las ltears etsen ecsritas,la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esetn ecsritas en la psiocion cocrreta.El retso peuden etsar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams, pquore no lemeos cada ltera en si msima snio cdaa paalbra en un contxetso.
¡Presnoamelnte, esto me preace icrneilbe!
¿Tnatos aoñs de colgeio praa etso? ;-)

viernes, 22 de enero de 2010

El triple filtro (sugerido por Marga Soriano)



En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos.


Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:

¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?

Espera un minuto -replicó Sócrates-. Antes de decirme nada quisiera que pasaras un pequeño examen.

Yo lo llamo el examen del triple filtro.

¿Triple filtro?

Correcto -continuó Sócrates-. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir, es por eso que lo llamo el examen del triple filtro.

El primer filtro es la verdad. ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
No -dijo el hombre-, realmente solo escuché sobre eso y...

Está bien -dijo Sócrates-. Entonces realmente no sabes si es cierto o no.

Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?

No, por el contrario...

Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Pero podría querer escucharlo porque queda un filtro: el filtro de la utilidad.

¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?

No, la verdad es que no.


Bien -concluyó Sócrates-, si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno, e incluso no es útil ¿para qué querría saberlo?

jueves, 7 de enero de 2010

Slavoj Žižek