miércoles 28 de abril de 2010

Érase una vez...


Después de un gran día de Sant Jordi y seguido de un estupendo fin de semana, para acabar de coronarlo todo, recibo el lunes 3 libros de regalo, dos de los cuales son un pack donde encuentro relatos e historias curiosas y denominadas por el autor cuentos filosóficos. La primera de las obras se llama "El círculo de los mentirosos, Jean-Claude Carrière"

De tanto en tanto y conforme vaya leyendo estos libros me apetece ir publicando cuentos que crea curiosos o interesantes. Según el propio autor: “las historias y cuentos nos hacen trascender el mundo y se introduce ya en la infancia de cada individuo, y acaso también en la de los pueblos, hasta el punto de hundir una raíz tan profunda que mantenemos nuestras invenciones humanas a lo largo de toda nuestra vida como una realidad incuestionable”.

Aquí va una de las historias que he encontrado en las primeras páginas que he empezado a leer:

La alegría de los peces

A propósito de la evidencia del mundo, un célebre diálogo, que ya encontramos en Chuang-tzu, ha recorrido todas las tradiciones orientales. En Corea, donde es muy popular, enfrenta a dos sabios, Zhuangzi y Huizi. Viajaban juntos y tuvieron que cruzar una pasarela situada sobre un riachuelo. Allí vieron unos peces que saltaban fuera del agua.

Zhuangzi se detuvo un instante para decirle a su compañero:

- ¡Mira como saltan los peces de alegría!

- Tú no eres un pez, ¿cómo puedes saber lo que da alegría a los peces?

- Tú no eres yo - dijo Zhuangzi- ¿Cómo puedes saber que ignoro lo que da alegría a los peces?

- Es cierto que yo no soy tú –dijo Huizi- y que no sé lo que sabes y lo que ignoras. Pero sí sé una cosa y es que tú no eres un pez. Y que, por consiguiente no sabes lo que da alegría a los peces.

- Vuelvo a tu primera pregunta –dijo Zhuangzi-. Tú no me has preguntado: “¿cómo puedes saber lo que da alegría a los peces?”. Al plantearme esa pregunta has admitido que yo conocía la respuesta. Si no, no me lo habrías preguntado.

- Y bien, ¿cómo la has sabido? – le preguntó Huizi.

- Pues muy sencillo. ¡Cruzando la pasarela!

1 comentarios:

  1. Después de un gran día de Sant Jordi y seguido de un estupendo fin de semana, para acabar de coronarlo todo...

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