viernes, 26 de marzo de 2010

¿Por qué hay algo y no más bien nada? Filosofía aquí y ahora.




“Una pregunta que se formula un filósofo alemán llamado Martin Heidegger y que le podría quitar el sueño a cualquiera… espero que no se los quite a ustedes, pero si se los quita, mejor, porque van a sentir en carne viva que es la filosofía. La filosofía es una disciplina que incomoda, que acorrala, que sofoca… que da enormes satisfacciones, pero requiere también un trabajo intenso. La pregunta que hace Heidegger es ¿por qué hay algo y no más bien nada? […] Pregunta que llena al hombre de angustia […] Toda partitura termina y cuando termina sentimos la angustia de aquello que termina […]”

José Pablo Feinmann

Recomiendo ver estos pocos minutos de vídeo ;)
Por cierto, ¡me parece genial un programa de filosofía!
http://www.encuentro.gov.ar/MiniSite.aspx?id=100

domingo, 21 de marzo de 2010

Dosis de positividad

miércoles, 17 de marzo de 2010

Lo contingente desde Tomas Hobbes


La estructura del mundo para Tomas Hobbes (1588-1679) es sencilla y tiene sus raíces en la filosofía de los materialistas antiguos: Demócrito, Epicuro y Lucrecio. En el mundo no hay más que átomos y la materia ocupa el universo. La materia es eterna y ha existido desde siempre, es imposible crearla a partir de la nada ni aniquilarla. Los mundos que existen en el universo nacen y mueren, pero la materia de la que están hechos es perenne.

El movimiento de los átomos obedece las leyes de la mecánica descritas por Galileo, pero a pesar de regirse por ellas, el mundo es un caos que no persigue ningún objetivo. Lo único que sucede en el mundo está determinado por las leyes de la mecánica. En este sentido, Hobbes apostó por lo que se llama causalidad universal (=Demócrito) y negó, por tanto, el libre albedrío (diferenciándose de este modo de Epicuro).

Hobbes fue el primero en divulgar en los tiempos modernos una filosofía que suele denominarse materialismo mecanicista, es decir, la fe en que no hay más que cuerpos que se mueven según las leyes de la mecánica. La omnipresencia de las leyes de la mecánica que lo explican todo, abarcan no solamente el mundo físico (el movimiento de los cuerpos animados e inanimados) sino también el mundo psíquico o espiritual de las personas (percepciones, sueños, pensamientos, sentimientos, deseos… Todo esto no son más que movimientos de los átomos en nuestro cuerpo, en los nervios o en el corazón).

Desmarcándome de las teorías atomistas e intentando ahondar más en aspectos de percepción del mundo, me planteo las siguientes cuestiones: ¿Quién no goza de tener las cosas bajo control, hacerlas explicables y, en definitiva, que respondan a un sistema creado por nosotros mismos donde quede fuera lo contingente, lo azaroso...? ¿No es una forma de imponer un control a lo que nos rodea para hacernos sentir que no estamos perdidos en el mundo? ¿No tiende la ciencia y la cultura en general a ello? Inmersos en una sociedad en la que todo es explicable o mesurable, en donde no dejamos margen a la contingencia ¿No sería ésta una posible causa del tal “malestar del individuo” que se hace presente en sociedades contemporáneas? ¿Es posible que no estemos preparados para asumir, aceptar, conciliarnos con lo inexplicable, azaroso, contingente, vacío o como se le quiera llamar? ¿Los parámetros adquiridos para movernos en el mundo de la vida son los más adecuados? Y, en definitiva, ¿no es el intento simbólico o no tan simbólico de construir un puente del Estado de Naturaleza al Estado Social como hace Hobbes?

martes, 9 de marzo de 2010

UN CAJON 2 PUERTAS Y UNA SOLA LLAVE, de Jesús Montes Sánchez


Llega ese momento
donde te desprendes
de lo que siempre
te acompañó.

Llega ese momento
que substituyes
a eso que siempre
te acompañó.

Llega ese momento
en el que guardas
en el fondo de un cajón
aquello que siempre
te acompañó.

Nadie te enseñó
como vivir
sin eso que
siempre te acompañó.

Y que ahora forma
parte del interior
de un cajón.

Preguntas que hacer
con la llave que
abre ese cajón.

Tenerla es una puerta
al pasado,
No tenerla es una
puerta hacia el futuro..

Dos puertas y una
sola llave.

Si te desprendes
de lo que siempre
te acompañó

La llave préstala
a alguien donde
su pasado
signifique algo
más que un
viejo cajón.



Las dos caras de la nevada en Catalunya

Qué divertido es tirarse bolas de nieve, hacer muñequitos y ver como el paisaje se viste de blanco, pero en un día tan espectacular como el de ayer no sólo hubo momentos lúdicos.

El día después de la gran nevada en Barcelona (y en toda Catalunya), todo el mundo habla del caos vivido por millares de personas atrapadas en trenes, autocares, coches, etc. durante larguísimas horas o, directamente, improvisando un lugar donde dormir. A pesar de existir una previsión meteorológica, queda en evidencia nuestros mecanismos y protocolos de actuación ante temporales adversos de estas características. Mi conclusión y la de cualquiera es que son muy insuficientes.

Personalmente lo pasé genial con la nieve, pero seguro que no pensaría igual si hubiera sido uno de los perjudicados por el temporal...

¿Se puede volver a repetir? ¿Es el "factor sorpresa" argumento suficiente para explicar tal caos? ¿Tiene algo que ver el cambio climático en todo esto? ¿Hay relación con otros temporales en otras regiones del planeta?

Me gusta pensar que a quienes toca tales responsabilidades de actuación se están poniendo las pilas en mejorar…

Saludos¡¡¡ ;)

lunes, 1 de marzo de 2010

martes, 16 de febrero de 2010

Wittgenstein



Derek Jarman (1942- 1994), el singular realizador cinematográfico, realizó en 1993, un personal retrato sobre Wittgenstein. De este film se han extraído las secuencias en las que se explica la idea del lenguaje que se puede obtener a partir de la lectura de las Investigaciones Filosóficas.

Wittgenstein
Dirección: Derek Jarman
Guión: Derek Jarman, Ken Butler,Terry Eagleton.
Ficha artística: Clancy Chassay, Jill Balcon, Sally Dexter.
Producción: British Film Institute (1993)

domingo, 31 de enero de 2010

SECCIÓN DEL LIBRO 5: Caín, J. Saramago



"Nadie ha vuelto de la muerte para decirme si hay una vida futura. Yo no acepto que la Iglesia me diga que si cometo pecados voy al infierno. Fuimos nosotros quienes inventamos a Dios a nuestra imagen y semejanza, y por eso Dios es tan cruel". J. Saramago

SECCIÓN DEL LIBRO 4: 1984 George Orwell


Volvió a preguntarse para quién escribía el diario. ¿Para el pasado, para el futuro, para una época imaginaria? Frente a él no veía la muerte, sino algo peor: el aniquilamiento absoluto. El Diario quedaría reducido a cenizas y a él lo vaporizarían. Sólo la Policía del Pensamiento leería lo que él hubiera escrito antes de hacer que esas líneas desaparecieran incluso de la memoria. ¿Cómo iba usted a apelar a la posteridad cuando ni una sola huella suya, ni siquiera una palabra garrapateada en un papel iba a sobrevivir físicamente?

[…] Era como un fantasma solitario diciendo una verdad que nadie oiría nunca. De todos modos, mientras Winston pronunciara esa verdad, la continuidad no se rompía. La herencia humana no se continuaba porque uno se hiciera oír sino por el hecho de permanecer cuerdo. Volvió a la mesa, mojó en tinta su pluma y escribió:

Para el futuro o para el pasado, para la época en que se pueda pensar libremente, en que los hombres sean distintos unos de otros y no vivan solitarios… para cuando la verdad exista y lo que se haya hecho no pueda ser deshecho:
Desde esta época de uniformidad, de este tiempo de soledad, la Edad del Gran Hermano, la época del doblepensar…¡Muchas felicidades!

Winston comprendía que ya estaba muerto. […]

El crimental (el crimen de la mente) no implica la muerte. El crimental es la muerte misma. Al reconocerse ya a sí mismo muerto, se le hizo imprescindible vivir lo más posible. […]

jueves, 28 de enero de 2010

Me ha llgaedo un eiaml cruoiso (sgureido por mi cñauda Mstone) :-)

Sgeun etsduios raleziaods por una Uivenrsdiad Ignlsea,no ipmotra el odren en el que las ltears etsen ecsritas,la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esetn ecsritas en la psiocion cocrreta.El retso peuden etsar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams, pquore no lemeos cada ltera en si msima snio cdaa paalbra en un contxetso.
¡Presnoamelnte, esto me preace icrneilbe!
¿Tnatos aoñs de colgeio praa etso? ;-)

viernes, 22 de enero de 2010

El triple filtro (sugerido por Marga Soriano)



En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos.


Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:

¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?

Espera un minuto -replicó Sócrates-. Antes de decirme nada quisiera que pasaras un pequeño examen.

Yo lo llamo el examen del triple filtro.

¿Triple filtro?

Correcto -continuó Sócrates-. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir, es por eso que lo llamo el examen del triple filtro.

El primer filtro es la verdad. ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
No -dijo el hombre-, realmente solo escuché sobre eso y...

Está bien -dijo Sócrates-. Entonces realmente no sabes si es cierto o no.

Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?

No, por el contrario...

Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Pero podría querer escucharlo porque queda un filtro: el filtro de la utilidad.

¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?

No, la verdad es que no.


Bien -concluyó Sócrates-, si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno, e incluso no es útil ¿para qué querría saberlo?

jueves, 7 de enero de 2010

Slavoj Žižek


viernes, 1 de enero de 2010

El tiempo... 2010...


Un nuevo día, un nuevo mes, un nuevo año. Un nuevo día, un nuevo mes, un nuevo año. Un nuevo día, un nuevo mes, un nuevo año… ¡El tiempo! Cuántas veces habré deseado que ojalá no pasara tan deprisa… o como Quevedo: Ayer se fue; mañana no ha llegado; hoy se está yendo sin parar un punto: soy un fue, y un será y un es cansado.

"Pero, ¿qué es el tiempo? ¿Quién podrá fácil y brevemente explicarlo? ¿Quién puede formar idea clara del tiempo para explicarlo después con palabras? Por otra parte, ¿qué cosa más familiar y manida en nuestras conversaciones que el tiempo? Entendemos muy bien lo que significa esta palabra cuando la empleamos nosotros y también cuando la oímos pronunciar a otros. ¿Qué es, pues, el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; pero si quiero explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé. Lo que sí digo sin vacilación es que sé que si nada pasase no habría tiempo pasado; y si nada sucediese, no habría tiempo futuro; y si nada existiese, no habría tiempo presente. Pero aquellos dos tiempos, pretérito y futuro, ¿cómo pueden ser, si el pretérito ya no es y el futuro todavía no es? Y en cuanto al presente, si fuese siempre presente y no pasase a ser pretérito, ya no sería tiempo, sino eternidad. Si, pues, el presente, para ser tiempo es necesario que pase a ser pretérito, ¿cómo deciros que existe éste, cuya causa o razón de ser está en dejar de ser, de tal modo que no podemos decir con verdad que existe el tiempo sino en cuanto tiende a no ser? "
[…]
"Es en el alma donde presente, pasado y futuro existen: En ti, alma mía, mido los tiempos; El alma espera, atiende y recuerda, a fin de que aquello que espera pase por aquello que atiende a aquello que recuerda”.

Confesiones, San Agustín.


Para los lineales, cíclicos y demás con cualquier otra forma de comprensión temporal o sin ella: Feliz 2010 ;)

miércoles, 30 de diciembre de 2009

La metamorfosis

"Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Estaba tumbado sobre su espalda dura, y en forma de caparazón y, al levantar un poco la cabeza veía un vientre abombado, parduzco, dividido por partes duras en forma de arco, sobre cuya protuberancia apenas podía mantenerse el cobertor, a punto ya de resbalar al suelo. Sus muchas patas, ridículamente pequeñas en comparación con el resto de su tamaño, le vibraban desamparadas ante los ojos.
«¿Qué me ha ocurrido?», pensó".



Una gran obra muy recomendable y que podéis leer en internet (en "books recomendados" está el enlace). Eso sí, ¡¡no os quedéis en la superficie de la historia!!

Mirando por internet he encontrado este documental que me ha parecido muy bueno y que relaciona la obra con 3 tipos de hechos que se dan en nuestra sociedad actual:
http://www.tv3.cat/videos/200419
p.d: he puesto la carta que Kafka dirije a su padre para aquellos que quieran profundizar más en el análisis interpretativo de la obra. (¿hasta que punto el personaje Gregor Samsa es el propio Kafka?). Pero, ¡ni mucho menos se agotan las diversas interpretaciones en esta única interpretación autobiográfica!

domingo, 27 de diciembre de 2009

Enigmas: rompecabezas y juegos de lógica


PÍLDORAS
El boticario de doña Fredegunda le ha prescrito ocho píldoras, que deberá tomar a razón de una cada cuarto de hora. ¿Cuanto tiempo habrá pasado cuando se haya tomado las ocho píldoras?

Rta: 1 hora y 45 minutos.

CAMPANAS
Quasimodo, el campanero de Notre-Dame de París, tarda tres segundos para tocar las cuatro. ¿En cuánto tiempo tocará las doce?

Rta: los 3 segundos que han pasado mientras Quasimodo toca las cuatro corresponden a los intervalos entre las campanas, no al hecho de golpearlas (ej. de una a dos 1 segundo, de dos a tres 1 segundo y de tres a cuatro 1 segundo = 3 segundos). Por lo tanto, para tocar las 12 del mediodía, el campanero estará 11 segundos, correspondientes a los 11 intervalos entre las doce campanas.

EL MONJE Y LA MONTAÑA
Un monje ha hablado durante la cena. Como penitencia, deberá subir una montaña. Parte del monasterio a las 9 de la mañana y llega a la cima a las 12. Descansa durante una noche bajo las estrellas y al día siuiente empieza el camino de vuelta a las 9. Va por la misma ruta que el día anterior. Llega al monasterio a las 11.

¿Hay algún lugar en el camino por el cual haya pasado a la misma hora los dos días?

¿Puedes probar la existencia o la inexistencia de tal lugar?

Rta: Sí, ese lugar existe. Para probarlo, hagamos partir dos monjes a las 9 de la mañana, uno de la cima de la montaña y el otro del monasterio. Van por el mismo camino, ¡se van a cruzar por fuerza!

miércoles, 23 de diciembre de 2009

¿Eres escéptico?


Por qué será que siempre que me ronda por la cabeza escribir sobre algo, durante esos días, escucho en algún medio de comunicación o en otra parte como se habla sobre ese tema en concreto. Se podría pensar que no es casualidad sino simplemente que mi “antena capta-información” (la que todo el mundo tiene) la ubico de tal forma inconsciente que sintoniza los canales temáticos relacionados con mis intereses. ¡A quién no le ha pasado! Pero, ¡¿Y si os digo que iba a hablar de escepticismo y de repente escucho en la radio del coche entrevistar al ex presidente de una tal asociación denominada “círculo escéptico” y que se dedican a promover el escepticismo entre los ciudadanos?! Un tema poco habitual ¿no? Puede parecer algo sin importancia, pero yo me he quedado como el cromo del toy que decía “toy flipao”. Este tipo de cosas podrían demostrar que tenemos habilidades mentales sin explotar, como por ejemplo, una antena potentísima que es capaz de filtrar la información que nos interesa de la que no, aun sin estar conscientemente buscándola por muy extraña que sea dicha información. Por otra parte, también podría demostrar que nos llega una cantidad brutal de información a lo largo del día de lo más variopinta y que nuestro sistema mental escoge la necesaria. “La justa pa vivir y andar” como diría mi primo. Incluso con esta antena ¡podríamos sintonizar hasta un partido del Barça! ¡Jeje! En fin, fuera bromas, creo que contamos con habilidades mentales que nos son desconocidas y que podríamos explotar si supiéramos de ellas, pero por ignorancia no lo hacemos. Seguro que hay cursos que ayudan a desarrollar habilidades mentales, pero bueno, eso es otro tema. A todo esto, de lo que quería hablar en esta nueva entrada era del escepticismo, así que ¡ahí vamos!

Hoy en día la palabra “escéptico” y “escepticismo” se utiliza de forma general, por ejemplo, cuando alguien dice que es escéptico respecto a alguna opinión, duda de que dicha opinión merezca su apoyo por no estar seguro de que sea verdadera o creíble. Pero en la antigüedad ser escéptico era ser partidario de una doctrina muy concreta relacionada con el conocimiento humano, con el saber, aunque también con el modo de vivir.

Sexto Empírico fue el único antiguo que deja en su obra muchos argumentos a favor de la tesis de que todo lo que creemos saber es incierto. Uno de los argumentos sería el de la falacia de las percepciones sensoriales que muestra que entre los seres humanos hay grandes diferencias a la hora de percibir las cosas y, además, influyen diversos factores (la situación del acto de percepción, circunstancias objetivas, la edad, etc.). Para hacernos una idea, yo puedo ver un solo color blanco, en cambio un esquimal puede diferenciar distintas tonalidades de blanco o, por ejemplo, una persona percibe una superficie como blanca mientras que un enfermo de ictericia la ve amarilla. Los escépticos sostienen que con nuestros sentidos no podemos llegar a las cosas en sí de los fenómenos (la esencia verdadera de la cosa), por tanto, no podemos llegar a decir que conocemos las cosas realmente; solamente conocemos los fenómenos que estimulan los sentidos. Un escéptico no prescinde de los fenómenos, sino que los registra tal como son: la miel se nos manifiesta como algo dulce, pero la afirmación de que es dulce en sí no es creíble.

No podemos emitir juicios sobre algo con pretensiones de verdad absoluta; es decir, no podemos decir que los fenómenos son de un modo determinado y que ésa sea la única forma verdadera en que pueden ser, ya que existe diversidad de juicios entorno a unas mismas cuestiones (algunos creen en Dios otros no, prácticas sexuales bien vistas en una cultura no lo son en otras, ideologías, etc.). ¿Cuál es la verdadera? ¿No sé puede saber a ciencia cierta? Y no vale decir que el consenso general determina la veracidad de un juicio, porque nadie conoce las opiniones de toda la gente respecto a un asunto e, incluso suponiendo que coincidieran plenamente, no serían en absoluto una prueba fidedigna de que éste es verdadero.

Para convencernos de la veracidad de una opinión o de una fe, necesitamos un criterio de verdad que nos permita distinguir lo verdadero de lo falso. Pero, ¿cómo podemos saber que este criterio es realmente digno de confianza? Para valorarlo, deberíamos recurrir a otro criterio, y éste requerirá otro más, y así hasta el infinito. De modo que no existe un criterio de la verdad y, por tanto, como me refería anteriormente no hay una tradición, una ideología, una moral, unas reglas sociales, etc. que sean las mejores.

¿Significa esto que un escéptico está obligado a decir que la verdad no existe y el conocimiento es imposible? Pues no señor, porque caería en una contradicción. Me explico. La afirmación de que ningún conocimiento es posible sería dogmática, algo de lo que el escéptico rehúye ya que él no afirma nada al 100 por 100. Y además, decir que el conocimiento es imposible equivale a decir que poseemos el conocimiento de la imposibilidad de poseer el conocimiento (¡eh aquí la contradicción interna!). La escuela cirenaica sostiene que las cosas de este mundo contienen una materia oculta vedada al conocimiento. Un escéptico nunca pronuncia dogmas de este estilo; sencillamente se abstiene de opinar. LA SUSPENSIÓN DEL JUICIO ES EL ACTO INTELECTUAL PRIMORDIAL DE UN ESPCÉPTICO. El escepticismo no es una teoría sino un método para deshacerse de todas las teorías.

¿Es posible vivir bien en un estado de suspensión permanente tras aplicarnos una terapia de éstas? No sólo es posible sino que es el mejor modo de vivir según el escéptico. A diferencia de otros filósofos, el escéptico no dice que el objetivo de la vida sea el placer. No, su objetivo es la paz espiritual que se alcanza mediante un tratamiento a base de escepticismo, deshaciéndose de paso de las preocupaciones inútiles. Pero, si no hay verdad sobre nada ¿en qué se basa un escéptico para vivir en cuanto a moral, normas, tradiciones, etc.? El escéptico obedece las leyes, las costumbres y las tradiciones del país o de la ciudad en que le ha tocado vivir. También se deja llevar por los sentimientos naturales. No va por ahí planteándose cosas sobre si esto existe o no, primero porque no es necesario para llevar una vida normal y, segundo porque no se puede saber nada en torno al tema existencial de los fenómenos. En este sentido, vemos que el escéptico lo que quiere es curar el espíritu de las preocupaciones innecesarias e insolubles.

Preguntas que nos sugiere el escepticismo:

Sexto afirma que el hombre es un animal que ama la verdad por naturaleza. ¿Es posible –como pretende Sexto- ser amante de la verdad y al mismo tiempo indiferente a ella? ¿Sería esta imperturbable paz espiritual del escéptico la forma más perfecta de la vida en el caso que pudiera lograrse? ¿Si no sabemos nada de qué sirve crear doctrinas sin fundamentos? Otro problema: un escéptico no puede decir que no sabemos nada (por la contradicción interna) aunque en realidad se lo sugiere a su interlocutor. Pero si filósofos y científicos se hubieran impregnado de este espíritu ¿habrían sido capaces de crear nuestra civilización?

Y por último, ¿se contradice el escéptico al propagar el escepticismo? Si quiere ser consecuente con su doctrina, ¿acaso no haría mejor callando?

P.d: por cierto la coincidencia, o no, de la que hablaba al principio cuando escuché la entrevista en la radio sobre el escepticismo, ésta venía a cuento porque justo era el día mundial del escéptico 20 de diciembre (algo que no sabía ni que existía). ¿Que miedo no?...
La web del círculo escéptico es ésta: http://www.circuloesceptico.org/QuienesSomos/index.php

sábado, 19 de diciembre de 2009

viernes, 4 de diciembre de 2009

¡Me encanta, qué bonito, qué pasada, lloro de emoción…!



¿Quién no se ha quedado fascinado o casi encantado viendo espectáculos propios de la naturaleza? A mí me ha pasado contemplando, por ejemplo, un atardecer en un paisaje costero, la cúpula de estrellas en medio de un monte, la vista vertiginosa desde lo alto de una montaña... Pero esa sensación experimentada a través de la contemplación ante este tipo de espectáculos (llamémosle contemplación ante lo bello) no se agotan ni mucho menos en éstos, sino que somos capaces de experimentarlos de nuevo o de forma similar en muchos otros casos, por ejemplo, en cualquier ciudad ante situaciones cotidianas, escuchando música y como no, ante cualquier obra de arte. Lo curioso del caso y como ya reflexionaba Kant, es que esta experiencia de lo bello no es estrictamente personal e incomprensible para los demás, es decir, no me siento frustrado sabiendo que nadie podrá comprenderme cuando les hablo de este tipo de sensaciones, sino todo lo contrario. Podemos llegar a hablar de lo bello con cualquiera, y en muchos casos nos pondremos de acuerdo en que un espectáculo sea del tipo que sea (natural o artístico) desprende belleza, nos fascina, nos embelesa… es bello. ¿Por qué no siempre estamos de acuerdo en que algo es bello? Pero en cambio, ¿Por qué sí que hay unanimidad en muchas otras sobre la belleza de algo? ¿Depende de la cultura y una serie de cánones de belleza preestablecidos o es por un tipo de intuición que todo el mundo comparte? ¿Se pueden objetivar dichos sentimientos intersubjetivos (compartidos) sobre lo bello en una serie de reglas y evaluar de este modo algo como bello? ¿Por qué lo bello no solamente lo encontramos en cosas que nos proporcionan alegría sino también en cosas que nos proporcionan sentimientos de nostalgia, tristeza, etc.? (Por ejemplo al ver una película dramática pero bella a la vez).

En fin, habría mucho de qué hablar en relación a este tema y quizá sea algo de lo que se pueda tratar en próximas entradas, pero sí que me gustaría empezar por informar de que existe una rama de la filosofía que trata cuestiones de este tipo y que se llama ESTÉTICA. Esta especialidad tiene la intención principal de analizar cuestiones relacionadas con la belleza y los vínculos que se puedan dar entre los objetos artísticos, la naturaleza y el ser humano.

Hoy en día el abanico del arte es muy amplio y sigue discutiéndose entre los entendidos qué es o deja de ser una obra artística. A continuación os adjunto un vídeo sobre un tipo de arte que últimamente tiene bastante popularidad mediática y que se denomina “arte con arena”. Por cierto, ¿contribuye la popularidad para bautizar algo como obra de arte? Al igual que las anteriores preguntas, esta sería una pregunta más de las muchas que es capaz de plantearse la estética pero, lejos de profundizar ahora mismo en este tipo de cuestiones os invito a que veáis el siguiente vídeo y reflexionéis sobre su categoría artística y el sentimiento que os provoca. ¿Es bello? ¿Es arte?




miércoles, 2 de diciembre de 2009

Consumidores empedernidos

El objetivo de cualquier corporación es maximizar los beneficios y la cuota de mercado, y para este objetivo la estrategia es convertir a la población en consumidores extremadamente mecánicos de productos que no necesitan. Como todo el mundo sabe, actualmente existen grandes industrias de publicidad y marketing que se sirven de ciencias como la psicología o la sociología para hacer más fácilmente alcanzable dicho objetivo.

Te recomiendo estos 8 minutos de “Filosofía de la inutilidad” y podrás hacerte cuestiones como las siguientes: ¿Crees que las corporaciones comerciales están transgrediendo de alguna forma la parcela en la que educamos a los más pequeños? ¿Nos sobrepasan a nosotros mismos con sofisticados mecanismos de control? ¿Es ética la forma de sobrepasar estas parcelas? ¿Somos conscientes de ello? Y si somos conscientes en gran parte de dicha manipulación de las mentes, pero aún así nos da igual ¡¿No son realmente eficientes los mecanismos de control por parte de estas corporaciones?!

A propósito ¿No se nos hace más cuesta arriba la crisis económica por no poder satisfacer necesidades (no necesarias) creadas previamente por las grandes industrias?

Saludos ¡¡¡ ;)